viernes, 3 de abril de 2020

La pandemia

Somos seres calculadores, manipulamos todo lo que podemos. Creemos que somos reyes del destino, que sacamos la lengua a quien se nos cruza por delante y olvidamos que somos ínfimos, que no valemos nada, que nada más importa que el estar bien, así, simple, sin nada. La vida me enseñó que existe la muerte, la muerte de mi madre y quise seguir como nada, y después quise parar, parar porque no podía mas, no quería más. Que debía hacer un giro, que debía arriesgar, porque no podía seguir quejándome, porque no estaba escuchando mi corazón, porque estaba dejando de ser yo. Después el estallido vino así sin más, y nuevamente la vida nos dijo: ¿por qué estas tan cansado? ¿Tan agotada? Tienes tiempo para ser feliz. Por favor, date cuenta, para. Y tratamos de volver a lo que éramos, pero ¿qué pasó? Vino una pandemia y te dijo: ¡refugiáte en tu casa! ¡No te muevas! ¿Te has dado el tiempo para mirarte? ¿Para pensar? No creas que esta todo planificado, porque la vida se encarga de darte directrices. Eres tu dios, tu propio dios. Mírate y piensa, ¿realmente quieres seguir cómo estás?